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Segundo trimestre de embarazo

Mi segundo trimestre de embarazo, te lo cuento…

Después de haberos contado cómo fue mi primer trimestre de embarazo, vamos a ver como ha sido este segundo trimestre de embarazo.

En la semana 14 me hice otro análisis de orina y de sangre. La segunda visita al ginecólogo fue antes de la semana 16. Duró como 5 minutos. Lo único que hicieron fue pesarme, tomarme la tensión, escuchar el corazón del bebé, mirar los resultados de la ecografía y darme los resultados de los análisis que me había hecho en la semana 9 y en la 14.

Me dijeron que el triple screening, que se le realiza a la embarazada para detectar posibles alteraciones genéticas del feto, me había salido bien. Por supuesto me advirtieron de que esta prueba no es un diagnóstico, simplemente muestra la posibilidad de que el feto tenga alguna alteración cromosómica o defectos del tubo neural.

En concreto el resultado fue de 1/50.000, es decir una posibilidad entre 50.000 de que mi bebé tuviese problemas.

Lo que salió un poco peor fue la tiroides, la ginecóloga me dijo que podría tener hipertiroidismo. La verdad es que no se exactamente que conlleva el hipertiroidismo ni en que consiste, pero me dejó con un mal cuerpo… sobre todo porque me mandó urgente al endocrino para que me valorase.

Como ya imaginareis mi siguiente visita fue al endocrino, el cual me dijo que los valores que me habían salido eran completamente normales en una mujer embarazada, en fin, después del susto que me había llevado. Es decir, todo OK.

A pesar de estar ya en la semana 16 las náuseas seguían aunque se me fueron pronto. Y ese sueño tan demoledor también fue desapareciendo.

Bueno, en la semana 17 fui con mi marido y mis dos hijos a hacerme una ecografía 4d a ecobarriguitas. Mi marido había estado en la eco de las 12 pero mis hijos obviamente no y quería compartir con ellos un momento así, iban a conocer a su hermano/a!!!

A esta ecografía iba muy tranquila y con la esperanza de que nos dijesen si era niño o niña. Fue un momento muy emocionante, los cuatro juntos viendo a la nena, sí, a la nena porque nos dijeron que era una niña. Estuvimos una hora y nos fuimos con un pen lleno de fotos y toda la sesión grabada.

En la semana 18 comencé a tener alguna contracción por la noche y después de un par de noches algo mosqueada acudí a urgencias por si acaso. Nada, me dijeron que todo estaba bien, que era normal debido a que era mi tercer embarazo.

De urgencias me fui bastante tranquila porque me hicieron varias pruebas y a la ginecóloga que me atendió se la veía muy calmada, sin ningún gesto de preocupación y con mucha seguridad a la hora de explicarme lo que pasaba.

Por fin llegó la ecografía de la semana 20, la morfológica. Esta ecografía es bastante larga e importante y por supuesto mi maridín me acompañó.

Cuando entramos en la consulta la ginecóloga empezó a mirarme y dijo que creía que no iba a poder mirar todo lo que tenía que mirar por la posición de la niña. Estaba de nalgas, de espaldas a ella y con los pies y manos en la cara, una postura muy cómoda, nos va a salir contorsionista.

La ginecóloga miró todo lo que pudo y cuando ya no podía mirar nada más me mandó a andar media hora y también me pidió que comiera chocolate, para ver si se movía un poco, sino no le podía ver el corazón entre otras cosas.

Y eso hicimos, bajamos andando los 4 pisos del hospital, dimos un paseo de media hora y comí algo de chocolate que llevaba en el bolso, porque sabía que esto podía pasar. Cuando volvimos a entrar a la consulta la niña se había dado la vuelta del todo, estaba de cabeza y se dejó mirar perfectamente.

Cuando la doctora terminó su trabajo nos dijo que todo estaba bien y me dio los resultados en un sobre para que los llevara a la próxima consulta del ginecólogo que la tenía en la semana 22.

Esa consulta también duró muy poco, 5 minutos como máximo. Fue parecida a la anterior,  me pesaron,  me tomaron la tensión, escuchamos el corazón del bebé y miraron los resultados de la eco de las 20 semanas.

En la semana 24 volví por segunda vez a la matrona, estuvimos hablando un rato y me dio el calendario de las clases de preparación al parto por si quería acudir a partir de la semana 29.

En la semana 25 me hice la prueba del azúcar, ya sabéis, otro análisis de sangre. Te pinchan una vez, te tomas un jarabe dulzón, esperas una hora y te vuelven a pinchar.

Esta es la prueba corta y con ella se determina si tienes diabetes gestacional. Yo en ninguno de mis embarazos he tenido que hacerme la prueba larga, creo que esa dura 3 horas…

Durante estas semanas los síntomas del primer trimestre desaparecieron y en su lugar aparecieron otros nuevos, aunque mucho menos molestos:

  • Me salieron unas pequeñas manchas oscuras cerca del labio que espero se me vayan cuando de a luz, sino ya tengo mirados unos cuantos remedios caseros…
  • Me empezó el dolor de espalda y un poco de dolor bajo las costillas del lado izquierdo.
  • Un síntoma muy evidente fue el crecimiento de la barriga, aunque por el momento sin estrías.
  • Como consecuencia de esto ultimo empecé a tener también picores en la barriga, debido a que mi piel se estaba estirando a medida que el abdomen iba creciendo.
  • Por supuesto empecé a notar los movimientos del bebé antes de la semana 20.
  • Todas las noches (o casi todas) tuve alguna contracción, esto no es que sea un síntoma muy común pero a mi me ha pasado. De todas formas me dijeron que mientras no fuesen excesivamente dolorosas o demasiado seguidas no tenía que volver a urgencias.

Y así ha sido mi segundo trimestre de embarazo, mucho mejor que el primero y seguro que también mejor que el tercero!!!

Sobre María

Me llamo Maria y soy mamá como tú. Me gusta escribir acerca de la maternidad y de lo que necesitan nuestros hijos. Si eres mamá primeriza tendrás muchas dudas, atenta a todos los consejos que quiero compartir contigo.

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