Home / Historietas / En mi casa hay un agujero negro…
Niña sorprendida

En mi casa hay un agujero negro…

¿Cuantas veces has dicho esto? Si tienes niños, seguro que unas cuantas… Desde luego en mi casa sí que hay un agujero negro. Las cosas desaparecen de repente y casualmente siempre están mis hijos en la escena del crimen…

A veces desaparecen cosas que a los días vuelven a aparecer, pero en otras ocasiones… se van para siempre. En los últimos meses ha desaparecido el mando de la tele y una chancla de mi hija pequeña.

Chancha verde y mando de la tele

La misteriosa desaparición del mando de la tele

Estaban mis dos hijos viendo la tele; ellos la encendieron con el mando. Llegó la hora de comer y les mandé apagarla. Tardaban en venir a la cocina así que me acerqué al salón para ver que pasaba.

Mis temores se hicieron realidad cuando me dijeron que el mando había desaparecido. Apagué la tele desde el botón de la propia tele y les dije que lo buscaríamos cuando terminásemos de comer.

Buscamos por TODA la casa, hasta en los sitios más insospechados: detrás del mueble del salón, debajo del sofá, entre los cojines, en el baño, en mi dormitorio, en sus habitaciones, en los armarios de la cocina, en la basura, en los cajones de los calcetines, por encima de las estanterías… Hasta vacié todas las cajas de juguetes por si lo habían metido ahí sin darse cuenta y nada.

No hubo forma de encontrarlo. Obviamente los castigué sin tele y el mando nuevo lo compramos con el dinero de sus huchas.

La chancla que voló

Al poco tiempo estaba mi hija pequeña en el salón con sus chanclas verdes fosforitas. Tiene la correcta costumbre de quitarse siempre los zapatos cuando sube al sofá (para no manchar). Y eso fue lo que hizo, se las quitó.

Cuando llegó el momento de vestirse para salir de casa le dije que se las pusiera para ir hasta su habitación y una de ellas no estaba. Me vino a la mente la situación del mando de la tele y pensé: “no me lo puedo creer, otra vez igual”.

Le hice reconstruir los hechos para poder encontrarla sin revolver toda la casa otra vez. Ella me dijo que al quitársela en vez de hacerlo como se tiene que hacer, es decir, dejándola en el suelo y punto, ella la lanzó al aire a puro estilo Kunfú Panda…

El agujero negro la absorbió. Volví a poner la casa patas arriba porque tenía que aparecer pero no hubo suerte.

Y no penséis que lanzaron el mando o la chancla por la ventana, estaba cerrada en las dos ocasiones. También me cercioré de eso. Todo un misterio…

Los niños, mientras son niños, son pequeños Magos Merlines, Houdinis con pañales, Copperfields de un metro de altura. Seguro que a vosotras, vuestros enanos también os han demostrado sus dotes artísticos, ¿verdad? ¿Qué han hecho desaparecer?

Sobre María

Me llamo Maria y soy mamá como tú. Me gusta escribir acerca de la maternidad y de lo que necesitan nuestros hijos. Si eres mamá primeriza tendrás muchas dudas, atenta a todos los consejos que quiero compartir contigo.

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*